lunes, 8 de abril de 2024

Superordenador Caléndula

Caléndula es el nombre que recibe el superordenador instalado en el Edificio CRAI-TIC de la Universidad de León. El superordenador está gestionado por la Fundación del Centro de Supercomputación de Castilla y León. Caléndula será el segundo supercomputador español tras un apagón de cinco meses.


Antonio Miguel Díez Gutiérrez-Canseco

MIGUEL CANSECO (UNIÓN PATRIÓTICA - 1 de mayo de 1927)

En los confines de la provincia de León, como recostado en la ladera que sube pintorescamente al lindísimo puerto de Pajares, se asienta el pueblecito de Busdongo, famoso en la provincia por su situación y por haber sido en fecha no lejana centro muy activo de trajineros. Allí nació Miguelito, el día 26 de octubre de 1876. Quince años más tarde, no acabados de contar, se graduaba Canseco de Bachiller, y al cumplir los veintiuno aprobaba su tesis doctoral en la facultad de Derecho, después de brillantes estudios en la Universidad de Deusto. Mantuvo largas y cariñosas relaciones de amistad con don Gumersindo de Azcárate y don Eduardo Dato, a quien apoyó constantemente en el distrito de León.

Sus años de estudiante en Deusto y su natural amable, afectuoso y desprendido fueron como semilla abundosa de insignes amistades y relaciones que aún conserva; pues Canseco es una de las contadas personalidades españolas que saben ser hombres y saben ser amigos. Muchos de los que tuvieron relación con él, se lo deben todo: posición, bienestar, fortuna..., hasta el aire que respiran, con ser el aire un bien de libre y común disfrute. Pero Canseco tiende su mano generosa sin otra mira que la propia satisfacción de hacer el bien; y de ahí que haya todavía gentes que, a pesar de haber sido con él ingratas, sigan recibiendo de su mano copiosos beneficios, acaso porque el magnánimo leonés tenga la esperanza de que los equivocados reconozcan su error y vuelvan al camino de donde no debieron apartarse.

Dato llevó a Canseco a la política, con abandono de sus particulares asuntos y de sus negocios mineros y de construcción de vías férreas, fábricas, etcétera, y, por tanto, con sensible pérdida de intereses. Desempeñó algunos importantes cargos públicos: desinteresada y graciosamente fué Diputado provincial y Presidente de la Diputación de León, que tanto le debe (durante el tiempo que fué Presidente de la Diputación, ni él ni los Diputados cobraron dietas, cuyo importe fué a parar a los Establecimientos benéficos); pero Canseco no halló en la política otra cosa que sinsabores, y por esto y por su carácter y posición independientes, dejó de colaborar con los hombres públicos y volvió a consagrarse a los menesteres de su propia casa.

Canseco, Caballero de la Real Orden de Isabel la Católica, Vicecónsul de Inglaterra, Presidente Local de la Exposición de Turismo en Londres y de la Exposición del Traje, ha fundado y presidido muchas sociedades culturales, y colaboró con López Moran en la importante obra Derecho consuetudinario y Economía popular de la provincia de León.

En cuanto a su actividad económica, baste recordar que ha sido fundador, director, iniciador o consejero de innumerables compañías mineras, de electricidad, de aguas, de ferrocarriles, etc., entre ellas de la mina de hulla «La Carmonda», de la Sociedad «Canseco, Blanco y González» (salto de agua en Moreda de Asturias), de «León Industrial» (electricidad y aguas), de las Sociedades «Hornaguera», «Antracitas de Brañuelas», «Hulleras de Arbas», «Hulleras de Carrocera», «Hulleras de Valdesamario», «Unión de Mineros», «Sindicato Minero Leonés», etc. Fue iniciador y es Consejero del Banco Urquijo en León; iniciador y constructor del Ferrocarril León-Matallana, y de la doble vía Palencia Palanquinos, de la Compañía del Norte; Constructor de la Estación de Clasificación Norte, en León, Vicepresidente de la Cámara Minera de León y de la Cámara de Comercio. Es Abogado de la Compañía de los Ferrocarriles de la Robla, y ha plantado en la provincia de León más de 300.000 árboles. Fué, durante seis años. Director del Hospicio de León; ha sido el primer Presidente de Unión Patriótica en la misma provincia, y actualmente es cabo de Somatén en el partido de León, y Consejero y Vocal de la Comisión Gestora de la Editorial La Nación.

Canseco, que no puede refrenar su aspiración, su ferviente deseo de ser útil a la patria (y buena prueba es todo lo enumerado), vino a reforzar con todo su desinterés las filas de Unión Patriótica, en donde se ha mostrado como una de las más relevantes e influyentes personalidades. El General Primo de Rivera, que aprecia en lo justo las insignes cualidades de Canseco, le nombró Vocal del Consejo Supremo de los Siete; es decir, del Comité Central de Uniones Patrióticas, autoridad superior en este gran movimiento de renovación y de regeneración españolas.

Los leoneses deben estar, no sólo agradecidos a Canseco por lo mucho y bueno que este ilustre patriota, durante toda su vida, ha hecho por la noble provincia castellana, más de una vez con enormes sacrificios; sino que deben estar orgullosos de tener como paisano a un hombre que ha sabido conquistar por sus propios méritos la consideración y el respeto de los altos en la elevada posición que ocupa, y el cariño de sus conciudadanos por su entrañable amor a León, jamás entibiado ni desmentido. Nunca como ahora estaría tan justificado que los leoneses se unieran a los amigos de Canseco, residentes en Madrid, para solicitar que se premiaran los servicios y el generoso desprendimiento de quien tan efusiva y prácticamente supo mantener su cariño hacia el terruño y su amor a España.

Dámaso Merino Villarino

Dámaso Merino Villarino

Don Dámaso vio la luz en León allá por el año 1828 y heredó la farmacia familiar que fundó su padre, Gregorio Felipe Merino (1790-1862), en 1827. Dámaso Merino Villarino curiosamente tenía los mismos apellidos que su hijo, Fernando Merino Villarino, al estar casado con su prima Carolina Villarino. 

Boletín de medicina, cirugía y farmacia, 21 de mayo de 1848

CÁTEDRA DE PRÁCTICA: FARMACÉUTICA DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID

Es brillante seguramente el estado de la enseñanza de la farmacia en la escuela madrileña; pero sobre todo resalta la .aplicación y celo del Sr. Camps que dirige la de práctica farmacéutica. A fin de que sus interesantes trabajos no sean perdidos para los prácticos quo no pueden presenciarlos hemos creído útil publicar algunos de ellos, que tanto honran a los aplicados discípulos que los ejecutan como al ilustre catedrático que los dirige.

Observaciones sobre la obtención del sulfato mercúrico.

Al consultar los autores para ilustrarnos respecto a la preparación del sulfato mercúrico que nos fue encargada, nos llamó la atención con especialidad la discordancia que en ellos advertimos relativamente a las cantidades de mercurio y ácido sulfúrico, requeridos. Considerando que un átomo de mercurio (= 1251,29) solo necesita dos átomos de ácido sulfúrico monohidratado (=l226,46) para convertirse en sulfato mayor nos pareció desde luego excesiva la proporción que algunos aconsejan, de dos partes de ácido para una de metal; y nos propusimos como principal objeto de nuestro trabajo el investigar si disminuyendo la cantidad de dicho ácido podía conseguirse el mismo producto sin perjuicio de su bondad.

Explotación por testeros

La explotación por testeros es el método tradicional de laboreo de las capas de carbón con pendiente superior a 35°. Se caracteriza por la disposición del frente del taller en escalones o gradas inversas, a modo de escalera invertida.

lunes, 13 de noviembre de 2023

La revolución del 34 en la minería leonesa

Pero fue aquel 5 de octubre de 1934 – en plena segunda República- y en Asturias, donde se levantaron los mineros y otros obreros… sí se produjo un auténtico conato de revolución social: el “Octubre Rojo”. Las razones de la “diferencia asturiana” hay que buscarlas en que allí la CNT sí se sumó a la Alianza Obrera junto con la organización obrera hegemónica, la UGT (el Partido Comunista de España se incorporó más tarde), y donde la insurrección fue preparada minuciosamente, con convocatorias de huelgas generales previas, y el aprovisionamiento de armas y de dinamita obtenidas mediante pequeñas sustracciones en las fábricas y en las minas, además del adiestramiento de grupos de milicias. La insurrección comenzó en la noche del 5 al 6 de octubre cuando las milicias obreras integradas por unos 20.000 obreros, en su mayoría mineros, se hicieron rápidamente con el control de las cuencas del Nalón y del Caudal y a continuación se apoderaron de Gijón y de Avilés y entraron en la capital, Oviedo, aunque no pudieron ocuparla completamente (en el centro de la ciudad se produjeron violentos combates entre las fuerzas del orden y los revolucionarios). 

Plantilla de San Luis en la Revolución de 1934 en Guardo, tumbado Eloy ‘El Ruco’.

La primera minera leonesa

Teresa García Fernández nació en La Ercina el 10 de agosto de 1843. Nada más se sabe de su vida hasta que en 1896 su nombre aparece en la hoja de matrícula número 9.089 de la compañía Caminos de Hierro del Norte. A sus 53 años y viuda, empieza a trabajar como obrera en las explotaciones de las minas de Barruelo de Santullán. 

Manuel Suárez, ferroviario en Feve

En La Nueva Crónica del 3 de junio de 2023 Fulgencio Fernández y Laura Pastoriza entrevistan a Manuel Suarez, director del Museo Ferroviario de Cistierna.