sábado, 7 de octubre de 2006

Central eléctrica del Molino de la peña

En 1997 se construyó una central hidroeléctrica sobre el río Torío. Sobre el antiguo azud del Molino de la Peña se construyó una nueva presa de dos sectores, aguas arriba del puente de Orzonaga. Desde aquí una tubería subterránea de acero de dos metros de diámetro, situada bajo el camino de Vegaipina, conduce el agua hasta el edificio de turbinas, situado al lado del puente del ferrocarril. La túrbina del tipo hélice se encuentra alojada en el pozo de descarga y tiene una potencia máxima de dos megavatios. El cable de evacuación de la electricidad se conecta a medio voltaje a un poste de una linea ya existente, hasta donde llega por un tubo enterrado.

El río Torío desborda su cauce, aguas abajo del Pozo de los Pisones, durante un deshielo en el invierno del 2001.

Presa y canal de entrada de la central eléctrica.

Edificio que alberga la turbina y canal de salida del agua.

Industria

La principal actividad económica sigue siendo la minería, que ocupa a una gran parte de los vecinos de estos pueblos. La agricultura y la ganadería ocupan a unas cuantas familias de estos valles. Otras actividades productivas están representadas en la construcción, el trabajo de la madera, la hostelería y el comercio.

Vagoneta utilizada en las minas de carbón.

Entre corales y carbón

Entre corales y carbón

Un agradable paseo a pie por el sendero señalizado de la Vía Bardaya, en la provincia de León

JAVIER PRIETO/VALLADOLID

Viernes, 13 de octubre de 2006

En marcha: Hasta el barrio de la estación de Matallana de Torío puede llegarse desde León por la LE-311 que enlaza con Vegacervera y Cármenes.

El paseo: Bien señalizado en su totalidad, recorre parte del antiguo trazado del ferrocarril por el que se extraía el carbón de la mina Bardaya, en la cuenca del Torío. Tiene un trazado circular con inicio y final en el barrio de la Estación de Matallana de Torío. Recorre un total de 9,5 km, sin apenas desniveles y de escasa dificultad, que pueden hacerse en unas tres horas.

Información: Este recorrido ha sido señalizado por el Centro de Desarrollo Cuatro Valles, que también tiene editado un folleto con éste y otros senderos: tel. 987 58 16 66. Web: www.cuatrovalles.es.

Dormir: Tel. de información turística institucional: 902 20 30 30.

Algunas veces el asombro es de tal calibre que ni palpando llega uno a creerse lo que tiene ante las narices. O bajo los pies. Así sucede en uno de los rincones por los que discurre este paseo de riberas y minas fantasmales. De hecho, si no es por el panel explicativo plantado a la vera del sendero, el caminante incauto pasaría de largo pensando que las pedreras que caen por su derecha son meros desmontes causados por la erosión y la avaricia prospectiva de quien anduvo por estos lares exprimiendo carbón hasta de la ropa que colgaba en los tendales.

Pero no, la mesa informativa lo deja bien claro: las paredes que rompen junto al camino son los restos evidentes de un cálido mar de corales, esponjas y algas que vivían aquí su apacible vida cuando la plataforma continental que hoy es la provincia de León se encontraba situada 8.000 kilómetros más al sur, formando parte de un lecho marino tropical de aguas cristalinas, oxigenadas y limpias. De eso hace entre 358 y 375 millones de años, para ser precisos. Y basta trepar unos metros para pasmarse con la filigrana de gravilla compuesta de bracitos de coral, amontonados y desmembrados como si fueran cereales listos para el desayuno de un dinosaurio. Este es, sin duda, uno de los principales alicientes para echarse a andar por el sendero señalizado de la Vía Bardaya.

Se trata, además, de una forma estupenda de explorar las orillas de un río Torío que vivió en primera fila los momentos de máximo esplendor de la minería hullera leonesa. No en balde, la ruta discurre por la caja de las vías que bajaban el carbón desde la mina Bardaya hasta la estación de Matallana, para que el tren de La Robla lo acercara a los Altos Hornos de Vizcaya y terminara echando chispas en los fogones de la siderúrgica.

Este viaje, mucho más apacible y apetecible, da comienzo en el barrio de la estación de Matallana. Nada más cruzar la vía, si se llega desde León, un panel junto a la carretera ofrece toda la información del recorrido. Unos raíles semienterrados ayudan a identificar el arranque del paseo. Son los últimos metros de vía que se conservan de una las minas más veteranas e importantes de la cuenca medía del Torío. En los años cincuenta del siglo pasado cerca de 500 mineros acudían cada día a trabajar en sus galerías.

El paseo, que no tiene pérdida en ningún momento, alcanza el yacimiento de corales un kilómetro y medio después de empezar y prosigue luego hacia Matallana de Torío. El tramo de ida finaliza al alcanzar la desviación hacia Villalfeide. No así la vía Bardaya, propiamente dicha, cuyo trazado puede seguirse hasta la misma explotación, en las faldas del pico Polvoreda.

Pero el paseo señalizado gira en ese punto para iniciar el tornaviaje por la orilla opuesta del Torío no sin antes detenerse en dos rincones destacables: la iglesia de Villalfeide, de traza románica, dos bellos capiteles en su interior y muro con calaveras encastradas, y el puente medieval por el que el paseo cruza también el río.

Ermita de San Roque

Ya del otro lado, no hay que equivocar el rumbo al alcanzar, trescientos metros después, el puente por el que llega la carretera. El paseo continúa por la calle en ligero ascenso hasta enlazar, doscientos metros más allá, con el camino que corre de nuevo en paralelo a la vega.

Sin otra preocupación que seguir el camino bien marcado que se lleva, queda disfrutar con el paso a través de un espeso monte de roble melojo hasta topar con la ermita de San Roque. Unos metros más allá otro puente lleva la caminata hasta la LE-311. Aunque la ruta señaliza la llegada al punto de partida por la misma carretera, la mejor opción es retomar la vía Bardaya que corre en paralelo a la carretera, pero por detrás de las casas.

El Norte de Castilla Digital S.L. B-47468152
C/ Vázquez de Menchaca 10, Polígono de Argales, 47008 Valladolid

Rutas por el municipio

Son muchos los recorridos que se pueden hacer por estos parajes, tanto a pie, como en bicicleta ó a caballo. Siguiendo antiguos caminos se accede a paisajes maravillosos y alturas desde las que se divisa gran parte de la provincia.

1. Camino de Bardaya

La primera ruta podemos iniciarla en "La Pontona", por el camino de Boinas, al lado del río por el antiguo Camino Real, que era la vía de comunicación del valle del Torío antes de construirse la carretera. En este punto, cercano a la gasolinera, existe un merendero con barbacoas, lo encontraremos fácilmente pués es donde desemboca el arroyo de Robles. Cuando no existían piscinas era ésta una zona de baño.

Siguiendo el camino llegamos a la ermita de Boinas que bordearemos por la izquierda para seguir al lado del río. Al poco llegamos a la carretera de la Magdalena, con los puentes viejo y nuevo. El puente viejo fué uno de los primeros construidos en hormigón en los años veinte. Hemos de cruzar la carretera y seguir por el Camino Real en este tramo asfaltado. Al llegar a la altura de la piscina municipal seguiremos adelante hasta llegar al puente del ferrocarril que pasaremos por debajo, girando a la derecha por el camino que nos lleva hacia el centro del Barrio de La Estación.

Siguiendo al lado del haz de vías cruzaremos la carretera de León a Collanzo y sin darnos cuenta entramos en la vía que conducía hacia las minas. Hoy en día es un camino adecuado para el paseo. Desde aquí no nos hemos de desviar hasta el final. Cruzamos primero el Barrio Benjamín Miranda y el Valle de los Caleros, llegando al poco al Barrio de San Lorenzo y a las antiguas instalaciones de la Anglo-Hispana. En la peña de la derecha son abundantes los fósiles entre las pedrizas que bajan hasta el camino. En este tramo de camino nos encontramos con cuatro fuentes en donde saciar la sed.

Poco más allá de los depósitos de agua que quedan a nuestra derecha atravesamos el valle de Vallesalinas por un puente elevado, adentrándonos en unas antiguas instalaciones mineras cercanas a lo que anteriormente fue la mina del Picalín. Pasando por encima del pueblo de Matallana y dejando a la izquierda al otro lado del valle el pueblo de Serrilla, cruzamos el camino de Villalfeide para llegar poco después a lo que en su día fue la mina de Bardaya. A buen paso hora y media.

Puente romano de Villalfeide.

Bajando al camino de Villalfeide podemos visitar el puente romano de tiempo medieval. Desde Villalfeide se puede acometer la subida al Pico Polvoredo, aunque desde el Sur es mucho más difícil. Siguiendo el camino de Bardaya adelante se llega, por detras del pueblo de Vegacervera, a las hoces del mismo nombre. En los alrededores podemos visitar una antigua mina de barita. Si lo deseamos, antes de cruzar el puente de Villalfeide, subiendopor la carena, podemos llegar a Cueto Salon, a 1.537 metros de altura. Se conservan casamatas de hormigón usadas en la Guerra Civil por los republicanos para contener el avance nacional.

2. De La Valcueva al Faedo

Comenzaremos a andar en el pueblo de La Valcueva hacia el Norte, cruzando la vía de la FEVE para coger el camino de la Carmonda. Se trata de una pista ancha y de buen firme que conducía a unas antiguas minas. A medio camino, a mano izquierda, nos encontramos con la fuente de Los Rubios.

Poco más adelante se abre un valle a la izquierda, nos encontramos en el extremo Este de Vallesalinas o Valdesalinas. Nos adentramos en él y aunque el camino no esté en muy buenas condiciones se camina con facilidad entre la pradería Sur. En tiempo medieval hubo un caserio del que no queda ningún resto. En la vertiente Norte del valle quedan escombreras y los restos de antiguos planos e instalaciones mineras.

El valle desemboca en la carretera León Collanzo que habremos de tomar hacia el Sur. Se pasa al lado de las antiguas instalaciones de la Anglo-Hispana y una vez rebasado el Barrio de San Lorenzo tomaremos el desvío de Orzonaga a la derecha para cruzar al poco sobre el río Torío, cerca del Pozo de los Pisones. Por encima del puente podemos ver la presa de la hidroeléctrica y su toma de agua.

La carretera hace una curva cerrada para salvar la peña y enfila hacia la ermita de San Roque, lugar en donde los vecinos del Barrio de la Estación empezaron a celebrar sus fiestas patronales. La carretera, que tiene muy poco tráfico, discurre entre chopos y una vega estrecha en donde se cultiva algún huerto. Al llegar a Orzonaga nos podemos refrescar en el caño para seguir el camino.

Tomamos el camino hacia Llombera, al final del pueblo a la izquierda. Tiene buen piso y abundante agua que mana también en los restos del cargadero de la mina Collín, y en donde se bebe con comodidad. A medio camino, escondida tras unas peñas, se encuentra la ermita de San Mamés, ya en ruinas. Desde aquí en la vertiente Sur del valle tenemos el Faedo, bosque de hayas.

Continuamos el camino hasta llegar a la carretera de la Nueva Mina, que también conduce al pueblo de Llombera. Ahora podemos adentrarnos en el bosque subiendo por la ladera a nuestra izquierda y, si lo deseamos, subir hasta el Pico del Aguila de 1.400 metros. Retrocediendo por el Faedo hacia el Este llegamos a la carena que nos separa de Solana y Robledo de Fenar hacia donde podemos bajar, si lo deseamos, entre las areneras.

Bar RANCHO CANADA
(Alquiler de caballos)
Naredo de Fenar
Tel. 987 - 599 187

Las fiestas en el municipio

En todo el municipio se celebra la fiesta de Santa Bárbara, patrona de los mineros, el 4 de diciembre. En Matallana la fiesta patronal es el 18 de agosto., en Robledo el 2 de mayo, en Naredo el 4 de agosto, en Pardavé el 8 de septiembre, en Robles el 16 de agosto, en La Valcuena el 13 de junio, en el Barrio de La Estación el 24 de agosto, en Villalfeide el 1 de agosto, en Serrilla el 14 de agosto y en Orzonaga el 2 de junio, día del Corpus.

Los trabajadores de la HVL llevan en procesión la imagen de Santa Bárbara.

Iglesia de San Felix, en Villalfeide.

En la ermita de Boinas se celebra la romería de la Virgen del mismo nombre el día 15 de agosto.

Ermita de Boinas.

El fútbol en los años 50

Equipo de futbol de los años 50. En la fila de arriba, tercero por la izquierda, Juan Barrón Bello, vecino del Barrio Estación.

Equipo de fútbol de los años 50.

viernes, 6 de octubre de 2006

Los trenes carboneros

El ferrocarril de La Robla, también conocido como El Hullero, fue creado para transportar el carbón de las cuencas mineras palentino-leonesas hasta los puntos de consumo vizcainos. En la actualidad la menguada siderurgia vasca no consume carbón pero los trenes continuan transportando el negro mineral desde las minas hasta las centrales térmicas de la zona.

A las ocho de una mañana de agosto de 2006, con gran estruendo de sus tres motores diesel, esta composición de "Americanas" asciende con su tren vacío hacia el Valle Fenar, camino de La Robla. La vía que se ve debajo es la que conduce hacia León.

El mismo tren unos segundos más tarde.

Los vagones tolva que ya no dejan ver las locomotoras a su izquierda.

Días más tarde el mismo tipo de tren sube cargado hacia Guardo a la una del mediodía. La fotografía está hecha frente al valle de La Carmonda.

Vista de las dos últimas locomotoras. Estas composiciones tienen su centro de operaciones en Cistierna.

Vagones tolva cargados a rebosar.

Kilómetro catorce.

Poco antes del paso del carbonero un Apolo baja de buena mañana hacia León.

Un automotor bajando hacia León, una vez pasado el apeadero de Naredo y con los restos de las instalaciones del antiguo lavadero de Sílices.

Unidad 2623 saliendo de la estación de Boñar con dirección a Cistierna.