domingo, 26 de enero de 2025

Legión Condor

Durante la guerra civil numerosas familias leonesas alojaron en sus casas a miembros de la Legión Cóndor pues la Base Aérea de La Virgen del Camino no disponía de capacidad para albergar a pilotos, mecánicos y personal de abastecimiento que pasaron por la Maestranza leonesa entre 1936 y 1939 (más de 4.000). Muchas familias lo hicieron por dinero —a los legionarios alemanes les pagaban en Reichmark— y eran una fuente de abastecimiento de raciones de carne, chocolate y cigarrillos.

Mariano Andrés Lescún

A Mariano Andrés Lescún, alcalde de León entre 1917 y 1921, se le recuerda con la avenida que lleva su nombre por su encomiable labor en la construcción de Casas Baratas en la ciudad. Sin embargo falleció en 1933 en una casa de reposo en Palencia, divorciado y enfermo por su disoluta vida extramatrimonial.

Mariano Andrés Lescún, hijo de Mariano Andrés González Luna, puede considerarse uno de los exponentes de esa burguesía en constante ascenso económico y social desde el siglo XIX, cuando su padre, hombre de confianza de Juan Homs Botines, emparentó con Leonarda Lescún Lubén, una de las mujeres más representativas de la nueva burguesía industrial proveniente de Francia dedicada a los curtidos (como la familia Eguiagaray), que se había asentado en la zona del barrio de Santa Ana, donde estaban sus fábricas de curtidos aprovechando el agua de la denominada Presa Vieja.

José Fuertes Martínez

En 1936 José Fuertes Martínez era un joven abogado de 24 años, natural de Trobajo del Camino y residente en León, en la avenida del Padre Isla número 33). Pertenecía a Izquierda Republicana y después de la Revolución del 34 recogió firmas para solicitar la libertad de los presos. También ayudaba en asuntos jurídicos a miembros del Sindicato Minero Castellano liderado en León por Antonio Fernández Martínez.  José Fuertes fue detenido en agosto de 1936. Este es el informe de la Comisaría de Investigación y Vigilancia:

viernes, 24 de enero de 2025

Servicios públicos en León hace cien años

A comienzos del siglo XX la población aumentó hasta superar los 15.000 habitantes (tenía 10.000 veinticinco años antes) y el abastecimiento del agua volvió a convertirse en un problema. Los pozos artesianos o caseros volvieron a ser insuficientes, y además surgió otra dificultad, que fue el del aumento de pozos negros, que ponían en peligro la salubridad de las aguas. Las fuentes públicas tampoco abastecían suficientemente. Las aguas de las presas, por otro lado, daban suficiente caudal para el riego de las vegas orientales y occidentales de la ciudad, pero no abastecían el consumo humano.

Canseco, el valle secreto del Alto Torío

Canseco, el valle secreto del Alto Torío

Nace el Torío en las altas tierras de La Mediana, esa comarca central de Los Argüellos tan olvidada y relegada en el silencio, que manda sus frías aguas hacia el Sur, para que unos cuantos kilómetros más abajo, la ciudad de León pasee por su ribera antes de que se una a su hermano y vecino río Bernesga.

Pastoreo en Correcillas

En la majada de Correcillas, ya hay doscientas ovejas paridas y como «lo esencial de una cabaña merina es la paridez», son las primeras en comer. Ya hay corderos que intentan meter el morro en el pesebre, otros buscan la ubre. Todas balan.

Fábrica de cera La Providencia

En 1870 fundaba Felipe Moro en La Bañeza su fábrica de cera La Providencia, movida por vapor y que surtía a gran parte del mercado nacional; industrial e importante cosechero de vinos en su magnífica posesión cercana a la población, en la que había realizado notables experimentos en el injerto de viñedos (se dice en 1920 en León artístico monumental. Álbum Gráfico descriptivo en el centenario de sus Fueros), cuyas realizaciones debieron de estar sin duda en la magnífica Exposición regional leonesa celebrada en 1876 (a cuya organización contribuyó el ayuntamiento de Santa María del Páramo con 80 reales, según El Porvenir de León del 10 de junio) en el no menos magnífico edificio de San Marcos.