viernes, 24 de enero de 2025

Canseco, el valle secreto del Alto Torío

Canseco, el valle secreto del Alto Torío

Nace el Torío en las altas tierras de La Mediana, esa comarca central de Los Argüellos tan olvidada y relegada en el silencio, que manda sus frías aguas hacia el Sur, para que unos cuantos kilómetros más abajo, la ciudad de León pasee por su ribera antes de que se una a su hermano y vecino río Bernesga.

Pastoreo en Correcillas

En la majada de Correcillas, ya hay doscientas ovejas paridas y como «lo esencial de una cabaña merina es la paridez», son las primeras en comer. Ya hay corderos que intentan meter el morro en el pesebre, otros buscan la ubre. Todas balan.

Fábrica de cera La Providencia

En 1870 fundaba Felipe Moro en La Bañeza su fábrica de cera La Providencia, movida por vapor y que surtía a gran parte del mercado nacional; industrial e importante cosechero de vinos en su magnífica posesión cercana a la población, en la que había realizado notables experimentos en el injerto de viñedos (se dice en 1920 en León artístico monumental. Álbum Gráfico descriptivo en el centenario de sus Fueros), cuyas realizaciones debieron de estar sin duda en la magnífica Exposición regional leonesa celebrada en 1876 (a cuya organización contribuyó el ayuntamiento de Santa María del Páramo con 80 reales, según El Porvenir de León del 10 de junio) en el no menos magnífico edificio de San Marcos.

LOS ORÍGENES DE LA INDUSTRIA CERVECERA EN LEÓN.

La casi bimilenaria ciudad de León, tras un periodo de estancamiento empezó una tímida recuperación demográfica y económica en las primeras décadas del siglo XIX.

El desarrollo de la minería carbonífera hizo de la capital de la provincia un importante nudo ferroviario y comercial, pero la vieja ciudad romana no llegó a formar un núcleo industrial importante. Entre las nuevas instalaciones fabriles podríamos citar la Harinera Alfageme, fundada en 1845 por el catalán Antonio Jover y el asturiano José Domingo Salcedo y a las iniciativas de la familia Merino, que ya en 1864 impulsaron un laboratorio farmacéutico. 

Fábrica de cerveza de las Negrillas: estaba situada en el paseo de las Negrillas, en concreto en una casa propiedad de Ramón Soto Seijas. En 1875 se traslada a la céntrica calle Conde Luna, nº13. Comercializaban las variedades de cerveza "alemana" y "fuerte".                                               

Fábrica de la Tesorería: estaba situada en el número 8 de esta calle y también fabricaba gaseosa, pues en la publicidad presumen de haber importado maquinaria de París para fabricar limonadas.

Al año siguiente fue trasladada a la calle Catalinas, nº3, a la casa de D. Mariano Torre Santander. En 1877 se cita como fábrica de cerveza sin indicar el nombre su propietario y en 1878 se cita como titular a un desconocido A. Kraus del que nada más volvemos a saber.

Poco debió durar esta cervecera local, pues en 1879 ya era propiedad de Antonio Fernández que vendía cerveza alemana y gaseosa de Madrid.

En las ediciones de 1879 y 1880 del Anuario-almanaque del comercio, la industria y de la administración no aparecen referencias a ninguna de estas primeras fábricas. Tampoco en la Guía del viajero de León y su provincia, obra de Policarmo Mingote y Tarazona, publicada también en 1879.

Balneario de las Caldas de Nocedo

El Balneario de las Caldas de Nocedo se encuentra a medio kilómetro al norte del pueblo de Nocedo de Curueño, pertenece al ayuntamiento de Valdepiélago y está junto al río Curueño y a la antigua calzada romana a la Vegarada. 

Los habitantes de los pueblos cercanos solían acudir a bañarse y a beber las aguas medicinales y en 1900 Emilio Díez Ordoñez y su hermano Laureano levantaron el primer edificio del Balneario, ampliándose posteriormente con un hotel. 

Durante la guerra civil el balneario pasó a ser cuartel general del batallón AS-250 y encima del mismo prepararon una gran trinchera y abrieron una galería que comunica con otra posición sobre el pueblo de Nocedo. 

Finalizada la guerra, se repara el balneario y se levanta un piso más y en 1.941 se construye un nuevo edificio para hospedería de segunda y tercera clase, que disponía de cocina común. 

En una capilla anexa al balneario, se celebraba misa y rosario diario, para sanar el alma además de las dolencias corporales.

Las aguas termales salían del manantial a 27,5ºC, y estaban indicadas para reumatismos, afecciones del corazón, hipertensión arterial, bronquitís, procesos digestivos, intestinales y urinarios.

Las ventas

Conservando la estética del pasado o con aires renovados, las pocas ventas que siguen en pie tienen algo en común: han pasado de mano en mano durante cerca de cien años, pero todas conservan la esencia de entonces.

Matalobines

Villarrasil era su pueblo y él, Matalobines, el último habitante de esta localidad cercana al balneario de Nocedo del que ya no queda ni rastro. Sobrevivió allí de la ganadería y también de la pesca y la caza furtiva, el lobo era uno de sus enemigos y en su nombre lleva cómo era la relación con él: Maté tantos como años tengo, y cada año tengo más años.