jueves, 12 de septiembre de 2013

El carbonero en Matallana

Las GECos, como se conoce habitualmente a estas locomotoras (Del acrónimo General Electric Company, de su fabricante.) fueron adquiridas como parte de un plan de modernización según el cual Ferrocarriles de La Robla preveía suprimir definitivamente la tracción vapor, ya que las locomotoras diésel recibidas hasta ese momento (1000 Alsthom y 1150 Creusot) eran insuficientes tanto en número como en potencia para cubrir el tráfico. En octubre de 1964 se contrató su compra con la empresa General Electric Company, por un coste de 1.325.660,34 $. Estas locomotoras pertenecen al modelo unificado U-10B de esta empresa en su versión de vía métrica. Este modelo ya circulaba por líneas de diversos países del mundo con unos resultados excelentes.

Las seis primeras locomotoras son embarcadas ya en diciembre de 1964, y las cuatro restantes en marzo de 1965. Desde su llegada formaron la espina dorsal del hullero, acabando con la tracción vapor en su línea principal, quedando ésta reducida a pequeños ramales mineros. Desde el primer momento se hicieron con el aprecio de los ferroviarios, dada su comodidad, fiabilidad y estabilidad, y también de los aficionados, a causa de su gran espectacularidad en la marcha. Son conocidas por los ferroviarios como Amarillas o Americanas, apelando el primer apodo a su decoración durante sus primeros años y el segundo a su origen.

Cuando la empresa pasa a manos de FEVE, en 1972, todo su parque motor, entre este las 1500, pasa también a la empresa estatal, cambiando su numeración primaria 501-510 a 1501-1510, siguiendo el orden original. Al contrario que otras locomotoras, como las Alsthom, las Creusot o los Tractores, las Americanas conservaron su decoración original aún formando parte del parque de vía estrecha.

En 1987 sufren su primera reforma desde su llegada a España, en la que se les sustituye el motor original Caterpillar 398B de 1050 CV por otro Caterpillar, el 3512 de la serie 65z, también V12, pero que rendía una potencia de 1300 CV. Por este tiempo algunas de las locomotoras pierden por primera vez su decoración original de Robla por la habitual por entonces en las locomotoras de FEVE, con fondo blanco y franjas granates y naranjas horizontales.

En la actualidad continúan haciendo muchos servicios, entre otros, el de los carboneros entre La Robla y Guardo.

El viejo cuartel de la Guardia Civil

En La Estación de Matallana, junto a lo que fue el bar La Palma, se encuentran los restos del antiguo cuartel que fue destruido por un incendio. Este es el cuartel que fue asaltado en octubre de 1934.

lunes, 1 de abril de 2013

La Candamia

La ciudad de León se asienta en una suave loma que separa el río Bernesga del río Torio. En la margen izquierda del Torío una escarpadura separa el valle del río de una pequeña meseta conocida con el nombre de La Candamia. En su cima se asentaba el barrio Judio que llegaba hasta Puente Castro. También se han encontrado enterramientos astures en sus laderas.

Desde sus alturas la Candamia ofrece una buena panorámica hacia el noroeste. Además de la vista de la ciudad de León, desde Villaquilambre hasta Onzonilla, mientras se camina entre las encinas, se puede ver el Polvoreda y otros picos de la cordillera.

Cigüeñas en la Vega de Robles

La semana pasada estuve en León y pase por mi pueblo. En la Vega de Robles de la Valcueva vimos este grupo de cigüeñas atareadas buscando comida entre la hierba.

Eran dos parejas, que se fueron alejando en cuanto paramos el coche.

Aquí se puden ver tres de ellas agrupadas.

Las dejamos al fondo de la pradera.

miércoles, 1 de febrero de 2012

El ramo

Este año León estaba lleno de ramos en Navidad. En los últimos años se ha convertido en algo típico, aunque antes era un elemento litúrgico que había en la mayoría de las iglesias de los pueblos y se utilizaba en los actos de Semana Santa y en las romerías.

El ramo consiste en un armazón de madera de forma triangular, semicircular (típico de la comarca de Omaña) o cuadrada, en el que se sitúan 12 velas simbolizando los meses del año. Del mismo cuelgan diferentes ofrendas, tales como lazos, hilos de lana, puntillas, bordados, rosquillas y frutas. Este armazón se apoya en una vara de madera colocada verticalmente sobre una peana que le sirve de soporte. Al pie del ramo se suele situar de nuevo una cesta con ofrendas, comúnmente castañas y nueces.

Los orígenes del ramo parecen remontarse a épocas precristianas, en las que el ramo (entendido como una rama de árbol en sí) tenía un carácter votivo como culto a la fertilidad y preludio de la primavera. Es, por tanto, un símbolo pagano asimilado por la Iglesia al parecer (Del articulista de Wikipedia) a través de las pastoradas (Pequeños autos de Navidad que se celebraban en los atrios de las iglesias de las provincias de León, Zamora, Asturias y de todas partes).

La tradición evolucionó del ramo natural a la estructura de madera.

Con la despoblación del campo leonés acaecida durante el siglo XX, esta tradición estuvo a punto de perderse por el empuje de otras importadas, como el ya mencionado árbol. Actualmente vive un nuevo renacer al ponerse de moda en la capital.

La Robla industrial

Esta Navidad yendo hacia el pueblo pasamos por La Robla. A continuación se pueden ver sus dos industrias más importantes: la central térmica y la fábrica de cementos.

El río Bernesga en invierno

Esta Navidad el río Bernesga ofrecía este aspecto a su paso por León.