sábado, 5 de julio de 2008

Formación del Espíritu Nacional

Uno, que ya empieza a ser mayor, estudió el antiguo bachillerato de cinco años más el COU. Salvo una parte de sexto y COU, el resto lo hizo antes de la llegada de la democracia.

En aquellos tiempos había una asignatura, de las llamadas Marías, era la Formación del Espíritu Nacional, una especie de Formación para la Ciudadanía de la época. Recuerdo que era algo así como educación cívica, algunos valores estudio de las instituciones que nos gobernaban y esas cosas. La asignatura no estaba mal eran los profesores que la daban los que eran muy particulares, sin duda quien los escogía se preocupaba de que fuesen adictos al Régimen. Recuerdo un profesor que era militar en excedencia y un par de profesores de educación física. Aparte de la mala leche de uno de ellos, ninguno tenía ningún interés en explicarnos como era algo que, posiblemente, todo el mundo veía que se acababa (Yo, por supuesto, no me daba cuenta de nada).

Pero todo esto viene a cuento de un comentario que me ha hecho hoy mi hija. Estaba explicándome cosas de la escuela, a los 11 años el profesor es una autoridad querida, y me hablaba de un comentario de su profesor. El comentario vendría a ser una cosa como esta: Catalunya podría ser un país como Andorra o Portugal, puesto que tiene una lengua, una diada (Fiesta de la comunidad autónoma) y unas costumbres propias. La clase era de Ciencias Sociales pero parece de Formación del Espíritu Nacional.

lunes, 23 de junio de 2008

La Ferrería de San Blas

La Sociedad Palentina de Minas inició sus trabajos hacia 1841.

Después de la reconstitución de la Palentina-Leonesa en 1845 se encargó a Casiano de Prado que reconociese el valle de Sabero, para poder fijar, ensanchar y asegurar los derechos de aquella, reconocimiento llevado a cabo en el verano de aquel año.

En su etapa de máximo desarrollo la ferrería de San Blas contó con dos hornos altos de 57 a 60 pies de altura por 39 de base, con dos máquinas soplantes: la más antigua, vertical, de 50 CV, y otra horizontal pareada, con sendas unidades de 45 CV cada una. Las calderas de vapor de las soplantes, 12 en total, se hallaban montadas sobre 20 hornos de cok, para aprovechar el calor sobrante y, aparte de estos últimos, existían 40 hornos de cok más. Cada uno de los altos hornos tenía capacidad para producir no menos de nueve toneladas diarias. Había también diez hornos de pudelar (llamados de bola) y cuatro de refino.

Posteriormente la propiedad pasó a la Sociedad Martínez y Compañía, de Madrid, y en el año 1.887 se constituye otra entidad con el nombre de Sociedad de Minas de Sabero, que se consolida en el año 1.890 con las aportaciones en metálico y propiedades mineras de D. Tomás Allende, natural de Burón, y de otros capitalistas vascos, como Basterra, Viuda de Epalza y Enrique Aresti, hasta que en el año 1.892 se constituye la Sociedad Hulleras de Sabero y Anexas, S. A., extendiendo sus propiedades a lo restante del Valle de Sabero incluidos Casetas y Veneros.

Por esta época se construye la Casa de Administración de Hulleras de Sabero en la Villa y además las típicas viviendas para mineros, conocidas como "Baterías de Cuarteles de Sabero", junto a la Dirección, la Herrera (Sahelices), Cuarteles del Santo Cristo y los del barrio de la iglesia en Olleros de Sabero. En la Herrera construyó posteriormente la Empresa Nueva Montaña y Quijano otras casas y la escuela de la Panacea. Otro tanto se hace en Vegamediana (Sabero) donde además se abren economatos mineros, lo mismo que en Sabero y Olleros.

Para sacar los carbones del Valle de Sabero con destino principalmente a los Altos Hornos de Vizcaya, se construye el Ferrocarril de La Robla, que comienza a funcionar en el año 1.894. Para el arrastre del mineral se construye otro ramal de ferrocarril minero desde Olleros hasta la Estación de Ferrocarril de Cistierna, que empieza a funcionar en el año 1.899.

También a finales del siglo pasado nace el complejo de Vegamediana donde sucesivamente se construyen lavaderos, casa de máquinas, fábrica de "briquetas" y hornos de cok, talleres, sierra, etc... También en esta época, dado el auge demográfico que iba experimentando el Valle de Sabero y sus contornos, se estableció el mercado semanal que tenía lugar todos los lunes en la Plaza de los Árboles.

En 1.909 se inician los trabajos del pozo vertical de La Herrera, que comienza su funcionamiento en el año 1.912. Tenía 150 metros de profundidad y es el primero en funcionar con energía eléctrica, estando dotado de la más moderna maquinaria para la extracción, compresores, castillete de hierro, "jaula", llamando poderosamente la atención la Casa de Máquinas construida a base de piedra de sillería por el labrante gallego Fariñas. Aparte de las distintas galerías en que se bifurcaba el pozo, se construyó un "Travesal" que partiendo de la Plaza de la Herrera minaba el pueblo de Olleros hasta producirse el hundimiento y agrietamiento de varias de sus viviendas y desaparición de barrios como el de La Mata o La Canal.

Junto al pozo nº 1 de La Herrera venía funcionando otro conocido como el Pozo de Nueva Montaña, propiedad de otra empresa y que tenía 65 metros de profundidad, que por su escaso rendimiento fue finalmente traspasado a la Empresa Hulleras de Sabero en el año 1.933 por la cantidad de 275.000 pesetas.

Hogueras de San Juan

Es la noche de San Juan y en Cerdanyola se tiran muchos petardos, cohetes, y todo tipo de artificios cargados de polvora. El aire está cargado de humo y huele a chamusquina.

Esta noche hablando con mi madre me explicaba como era la hoguera de San Juan cuando ella era joven.

En aquel entonces hacían la hoguera al lado de la báscula del ferrocarril, en el triángulo que quedaba entre las vías de la estación y la vía de La Hispana.

Los mozos iban al monte y bajaban rodando los atados de urces. La hoguera la alimentaban con estas urces y con las mondas de chopo y recortes que tiraban en la sierra. Al llegar la noche encendían el fuego que duraba hasta la medianoche. Por si había problemas y se prendía más de la cuenta, siempre tenían a mano ocho calderos, o así, al lado de la presa, para apaciguar el fuego.

Junto con el fuego se comía chocolate con pan. Los mozos preparaban chocolate en un balde, ayudados siempre por alguna mujer mayor. Las mozas partían pan para acompañar el chocolate. En una cesta tabliza iban cortando trozos de hogazas de tres kilos.

Los vecinos y vecinas iban alrededor de la hoguera y se llevaban también a los niños pequeños. Cada cual se llevaba la silla y un cacharro para que le echasen el chocolate.

A veces la fiesta se amenizaba con algo de música. Ubaldo, el padre de Mª Flor y Saurita tocaba el laud que tenía y un sargento de la Guardia Civil, que se apellidaba Moreiro, tocaba el acordeón (Posiblemente era una concertina,pues mi madre me dice que era un acordeón pequeño).

En Robles de La Valcueva también hacían hoguera por San pedro.

sábado, 5 de abril de 2008

Postales antiguas

De la página de la empresa numismática Numisjoya tomamos estas fotografías de antiguas postales que tienen a la venta en sus catálogos.

Pareja de montañeses vestidos con sus trajes de gala.

La vida en la calle en Pola de Gordón. La calle no está pavimentada. La niña del primer plano abraza a su muñeca.

En esta postal de cistierna se pueden ver los vagones de carbón, entre las sombras, en la parte inferior.

El pueblo de Riaño, mucho antes de que se embalsara el pantano.

Feria de ganado en Pola de Gordón.

Estación del Norte de León.

Otra estación del Ferrocarril del Norte.

miércoles, 2 de abril de 2008

Hechos diferenciales

En el Museo Etnográfico Provincial de León, en su planta baja hay un espacio dedicado a explicar cual es la exencia de León y sus gentes. Todo ello se muestra en diversos textos y mapas que les acompañan. En una de estas vitrinas se puede leer lo siguiente:

La provincia de León se caracteriza por su diversidad y por la existencia de distintos contextos culturales. Tal realidad se sostiene en la medida que sus costumbres y comportamientos se relacionan con percepciones territoriales distintas, con valores etnoeconómicos y etnosociales diferentes y con una herencia histórica y cultural que cada grupo o zona ha perpetuado como rasgo de su identidad.

Una parte de estas diferencias anidan en la antigua llingua llionesa y en sus variantes dialectales, así como en los valores, símbolos y significados de la tradición que han permanecido unidos a un arraigado sentimiento de la comarca a la que se pertenece y a lo leonés como síntesis de una procedencia.

El color, la negrita y las comillas son mías y junto con ellos me permitiré hacer unos comentarios acerca del texto.

Para empezar me pregunto a que se podrá referir el autor del texto con eso de los “contextos culturales“. Los bercianos son medio gallegos, al menos, los de la mitad del Bierzo que toca a Galicia. En la torre de Boñar hay un maragato, o eso es lo que recuerdo yo de una canción popular que cantaba mi madre, y de ahí viene que yo ya pensase de pequeño que los maragatos habían de ser en algo diferentes, ya que tenían un nombre propio entre las gentes de León, pero lo cierto es que aun no se en que se diferencian del resto de leoneses. Yo siempre me he sentido de la montaña, pero más por el paisaje que por otra cosa. En que se diferenciará el contexto cultural de una persona del páramo del de otra persona de La Mediana. Será ignorancia la mía.

Por lo que se refiere a la expresión “valores etnoeconómicos y etnosociales“ entiendo que presupone la existencia de una etnia, un pueblo, leonés, con rasgos diferenciados en los distintos valles (¿Quízás tendríamos que hablar de comarcas?).

Pero vayamos ahora al meollo de la cuestión. Muy antigua ha de ser la “llingua llionesa“ ya que nadie la conoce, ni la recuerda ni se conservan restos escritos en ella. Más difícil aun es que de una lengua que no existe alguien pueda estudiar “variantes dialectales“.

El Museo no está mal, (Aunque un poco oscuro) pero estos ramalazos de nacionalismo leonesista no pueden hacer más que desprestigiar una institución cultural. Las lenguas no se pueden inventar. Se inventó el esperanto y no resultó, y eso que se hizo con la mejor intención, la de comunicar a los ciudadanos de todo el mundo. Ahora estos patrioteros del siglo XXI inventan el lliones, que no se si ha de ir acentuado o no ha de ir acentuado. Yo siempre he tenido problemas con los acentos.

Museo Etnográfico - Mansilla de las Mulas

La diputación provincial ha habilitado el antiguo convento de San Agustín de Mansilla de las Mulas para que sirva como alojamiento del Museo Etnográfico provincial. A continuación podemos ver algún detalle de los múltiples objetos que allí se atesoran.

Escriños de diferentes tipos.

Tejido de paja de centeno y fibras de zarza.

Antigua choza de tejado de paja.

Antiguo candil de carburo.

Filigranas en la parte posterior de un carro.

Carro para un caballo.

Lanzadera de telar.

lunes, 24 de marzo de 2008

Nieve en mi pueblo

El sábado 22 de marzo, y de resurrección, comenzó a nevar en el norte peninsular, en la montaña leonesa y en mi pueblo, el Barrio de la Estación de Robles de la Valcueva. Por la mañana no parecía que la cosa fuese en serio. Empezó a cuajar por los tejados a eso de las cinco de la tarde.

Al día siguiente amanecimos con una nevada de 35 centímetros de nieve primaveral blanquísima.

La noche del sábado ya pasaron las máquinas quitanieves y volvieron a pasar varias veces antes de que se tomase esta fotografía, pero en el paso a nivel del ferrocarril de la FEVE, para no llevarse las vías, levantaron la cuña y dejaron un chipi chape de nieve batida con el polvo de la carretera.

De buena mañana los operarios del Ayuntamiento trabajaban con una pala para limpiar las calles que salen de la carretera que nos hace de calle principal (Antes era la carretera León-Collanzo y desde hace años la Avenida de la Constitución).

Por cierto, esto lo escribo desde mi otro pueblo, Cerdanyola del Vallès. Aquí no nieva ni ha nevado. Parece ser que llovió dos dias esta Semana Santa, pero no conseguirá acabar con la sequía.